Las cámaras de reconocimiento facial en vivo permiten rastrear los movimientos de una persona en el mismo instante en que es grabado.
Con la llegada del Big-Data la misma tecnología destinada a servirnos también puede ser usada para espiarnos y vigilarnos.
Cuantos más datos se recopilen más valiosos son porque de ellos se puede extraer más información, por lo que los estados están inclinados a recopilarlos.Es como el pixel de una imagen: cuantos más píxeles mejor calidad de imagen.
Aunque no tengamos nada que ocultar en este momento, los gobiernos van y vienen y pueden producirse cambios (como una deriva autoritaria) por lo que la existencia de leyes que pongan límites a los estados para la captación de datos son imprescindibles.
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https://www.youtube.com/watch?v=3Ss5yUmlDOs